La palabra de nuestro Dios ha trascendido en la historia de la humanidad, de generación en generación, ahora nos corresponde no solo conservarla, si no vivirla.



La Iglesia de Dios fundada por nuestro Señor Jesucristo en el año 30, en Jerusalén, Palestina. Inspirada por el espíritu santo, lleva el nombre de Dios y no el de hombre, sino de Dios. "Columna y apoyo de la verdad" 1a de Timoteo 3:15 y Hechos 20:28.



"Para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, mas en poder de Dios"

1 Corintios 2:5